Recomenzar siempre: cómo volver a orar después de un tiempo lejos
A veces nos alejamos. Sin querer. Sin darnos cuenta.
La vida corre, las distracciones ganan, y la oración se apaga.
Y cuando intentamos regresar, sentimos vergüenza, o creemos que Dios ya no nos espera…
Pero Dios nunca se va.
Él sigue ahí, en el mismo lugar donde lo dejaste.
Esperando. Silencioso. Fiel.
No necesitas grandes discursos ni fórmulas mágicas para volver a orar.
Solo una frase basta:
“Aquí estoy, Señor… aunque no sepa cómo empezar”.
Dios no está buscando oraciones perfectas.
Está buscando corazones sinceros. Corazones que se atrevan a regresar.
La oración siempre puede recomenzar. Aunque hayan pasado días, semanas o años.
Y si hoy estás leyendo esto… tal vez sea tu momento de volver.
Preguntas para tu alma:
-
¿Qué te impide regresar hoy mismo a la oración?
-
¿Qué pequeña frase te gustaría decirle ahora mismo a Dios?

De acuerdo contigo. A Dios se le conoce mejor de rodillas. Gracias por Refrescar nuestra visión de nuestro creador y ayudar a acercarnos a Él.
ResponderBorrar