Un escriba le pregunta a Jesús:
"¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?"
Y Jesús responde:
"Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas."
Y añade:
"Amarás a tu prójimo como a ti mismo."
(Mc 12)
Qué curioso.
Porque muchas veces escuchamos esta Palabra pensando únicamente en Dios o en los demás.
Y olvidamos la última parte.
Como a ti mismo.
¿Cómo ama una persona que vive en guerra consigo misma?
¿Cómo acompaña quien nunca se acompaña?
¿Cómo abraza quien vive rechazándose?
No se trata de ego.
Se trata de dignidad.
Porque también eres prójimo.
También eres hijo. También eres hija.
También eres alguien digno de compasión.
Y quizá hoy, en este Corpus Christi, Jesús nos recuerda algo muy profundo.
El amor no comienza afuera.
Comienza dentro.
Comienza cuando dejamos de hablarnos con dureza.
Cuando dejamos de exigirnos perfección.
Cuando aprendemos a tratarnos con la misma misericordia que ofrecemos a otros.
Porque el corazón que se sabe amado por Dios...
aprende a amar.
Y el corazón que aprende a amar...
se convierte en hogar para otros.
🌿 PREGUNTAS DE REFLEXIÓN
• ¿Me trato con la misma compasión que doy a otros?
• ¿Cómo me hablo cuando me equivoco?
• ¿Estoy aprendiendo a recibir el amor de Dios?
• ¿Qué significa hoy para mí amar también mi propia vida?
🙏 ORACIÓN
Señor,
enséñame a amar.
A amarte a Ti.
A amar a los demás.
Y también a mirarme con más ternura.
Quita de mí las palabras duras, las exigencias excesivas y los juicios que me alejan de tu amor.
Hazme recordar que también soy tu hija amada.
Y que aprender a amar comienza por recibir tu amor.
Amén.
"No puedes dar amor desde un corazón que has dejado solo."


No hay comentarios.:
Publicar un comentario