Cómo orar en la tristeza y tribulación
En medio de la tribulación, cuando parece que las lágrimas no se detienen, la oración se convierte en un refugio seguro. Allí no necesitamos palabras perfectas, basta con un suspiro, un “aquí estoy, Señor”.
“El Señor está cerca de los que tienen el corazón quebrantado y salva a los de espíritu abatido.” (Salmo 34,18)
Dios no rechaza tu tristeza, la acoge. No ignora tu llanto, lo convierte en semilla de esperanza.
🙏 Preguntas de reflexión
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¿He llevado mi tristeza ante Dios en la oración, o me la guardo solo para mí?
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¿Me permito llorar en Su presencia sabiendo que Él me escucha?
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¿Qué me dice hoy este Salmo al recordar que Dios está cerca de los que sufren?


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