Cuando Dios nos invita a confiar de nuevo
Hay momentos en los que sentimos que hicimos lo mejor que pudimos…
y aun así, algo no salió como esperábamos.
Nos preguntamos si fue el modo,
el tiempo,
la palabra,
o simplemente nosotros.
Después de la Navidad,
cuando el Niño ya ha nacido,
la vida no se vuelve automáticamente más fácil.
La Sagrada Familia también enfrentó rechazo, huida, incertidumbre.
José tuvo que levantarse en la noche,
sin explicaciones completas,
solo con una certeza: Dios estaba guiando el camino.
Confiar no siempre se siente bien.
A veces duele.
A veces desconcierta.
Pero confiar no es entenderlo todo…
es seguir caminando con el corazón en manos de Dios.
Hoy quizá sientes cansancio,
o una pequeña herida,
o dudas sobre cómo seguir.
Y aun así, Dios no se equivoca al llamarte.
No se retracta.
No retira su confianza.
El camino no se cancela cuando algo no funciona.
Se ajusta.
Dios sigue obrando, incluso cuando algo no sale como lo imaginábamos.
Y muchas veces, el silencio y el repliegue
son también parte del proceso.
Hoy, más que hacer,
el Señor nos invita a descansar en Él,
a no forzar,
a no explicarnos de más,
a no justificarnos.
Solo a confiar… otra vez.
🙏 Oración
Señor, aquí estoy con lo que soy
y con lo que no entendí.
Enséñame a confiar cuando el camino se corrige,
cuando debo esperar,
cuando toca ajustar el paso.
Yo descanso en Ti. Amén.
✨ Preguntas para el corazón
¿Qué situación reciente me invita hoy a confiar más en Dios?
¿Dónde necesito dejar de empujar y empezar a descansar?
¿Qué me está enseñando este momento sobre mi misión?


No hay comentarios.:
Publicar un comentario