Hoy no te pidas más.
Pídete verdad.
No te exijas cambios inmediatos.
Permítete escucha.
El año no comienza con fuerza,
comienza con intención.
Respira.
No todo tiene que estar claro hoy.
No todo se decide en enero.
La vida se va revelando paso a paso
cuando el corazón está disponible.
Que este nuevo año no te encuentre corriendo,
sino presente.
No persiguiendo versiones ideales de ti,
sino habitándote con honestidad.
Si algo podemos elegir hoy,
es comenzar desde dentro: con menos juicio,
más silencio,
más compasión,
y una confianza suave en el proceso.
El año no te pide perfección.
Te pide presencia.
Que 2026 sea un año vivido
con el corazón despierto
y la mirada más amable.
Aprendiendo a Orar, Orando 🤍


No hay comentarios.:
Publicar un comentario