Hay días en que el alma se descoloca.
No porque Dios se haya ido,
sino porque dejamos que el ruido del mundo
ocupe el centro.
Las exigencias,
las incomprensiones,
la prisa,
las preocupaciones…
todo empieza a girar más fuerte
y el corazón pierde su eje.
Juan lo dice con claridad en el Evangelio:
el Espíritu desciende
y permanece.
No empuja.
No grita.
No desordena.
Es el Espíritu Santo
quien nos vuelve a colocar en el centro,
quien nos devuelve la paz,
quien nos recuerda
que somos hijos amados de Dios.
Cuando dejamos de resistir
y permitimos que Él actúe,
el alma vuelve a su lugar
y el amor de Dios
lo ordena todo.
🙏 ORACIÓN BREVE
Espíritu Santo,
cuando me descoloco por lo exterior,
ven.
Vuelve a poner mi corazón en su centro.
Recuérdame quién soy
y a quién pertenezco.
Que permanezca en tu paz
y en el amor del Padre.
Amén.
🌱 PREGUNTAS PARA REFLEXIÓN
¿Qué cosas permiten hoy que mi alma se descoloque?
¿Dejo espacio al Espíritu para reordenarme por dentro?
¿Desde dónde estoy viviendo: desde el ruido o desde mi identidad de hijo amado?
Aprendiendo a orar, orando
Imagen y reflexión para uso espiritual.
Si compartes, hazlo completo y con respeto.


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