domingo, 21 de septiembre de 2025

 



El abrazo de Dios en el silencio

En medio del ruido del mundo, la oración silenciosa es un espacio sagrado donde Dios se acerca de manera íntima.
El silencio no es ausencia, es presencia. En él descubrimos que el abrazo de Dios no se escucha con los oídos, sino que se siente en el corazón.

Cuando callamos, aprendemos a ordenar nuestro interior y a discernir lo que realmente importa.
La parábola del administrador astuto, que habla de la fidelidad en lo poco, la rectitud en la administración y de no poder servir a Dios y al dinero.

Hoy el Evangelio nos recuerda:

“Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y al dinero.” (Lucas 16,13)

En el silencio, comprendemos que el abrazo de Dios nos invita a la fidelidad y a elegir siempre lo eterno sobre lo pasajero.

“Estad quietos, y conoced que yo soy Dios.” (Salmo 46,10)

 


🙏 Preguntas de reflexión

  • ¿Qué cosas me distraen de permanecer fiel a Dios?

  • ¿Estoy dejando que Su abrazo me muestre qué es lo que realmente vale?

  • ¿Cómo me ayuda el silencio a tomar decisiones con rectitud?

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Ve ligero… pero lleva paz

Jesús envía a sus discípulos con una indicación muy clara: “Vayan y proclamen que el Reino de los cielos está cerca.” Pero no los manda carg...

Vistas a la página totales