… aunque duela
Hay días en los que no necesitamos respuestas…
necesitamos aprender a escuchar.
Escuchar de verdad.
No el ruido de afuera…
sino esa voz suave que insiste dentro.
La vida nos va llevando por caminos que no siempre entendemos.
Momentos donde quisiéramos salir corriendo, evitar, cerrar…
pero algo dentro nos dice: quédate.
No es fácil.
Porque escuchar también implica sentir.
Y sentir… muchas veces duele.
Pero hay algo profundamente transformador
cuando dejamos de resistir
y empezamos a abrir el corazón,
incluso en medio de lo incómodo.
Como dice el profeta:
“El Señor me ha dado una lengua de discípulo,
para saber decir una palabra de aliento al abatido…
Cada mañana despierta mi oído
para escuchar como discípulo.”
(Isaías 50, 4)
Ahí… justo ahí…
Es donde algo comienza a cambiar.
No porque todo se resuelva,
sino porque ya no estamos huyendo.
Hoy… tal vez no necesitas hacer más.
Tal vez no necesitas entenderlo todo.
Tal vez solo necesitas esto:
Detenerte.
Respirar.
Y escuchar.
Porque hay una voz…
que no grita,
pero que siempre está.
Y cuando decides no huir…
esa voz…
te sostiene.
🙏 ORACIÓN
Señor…
enséñame a escuchar,
aunque lo que encuentre dentro de mí no sea fácil.
Dame la valentía de no huir,
de quedarme…
de sostener lo que duele,
sabiendo que Tú estás ahí.
Habla en mi silencio…
y ayúdame a reconocerte
en lo que no entiendo,
en lo que me incomoda,
en lo que estoy viviendo hoy.
Amén.
🌿 PARA REFLEXIONAR y orar
¿De qué estoy huyendo que hoy necesito escuchar?
¿Qué emoción he evitado… pero sigue insistiendo dentro de mí?
¿Qué pasaría si hoy dejo de resistir… y simplemente me quedo?
¿En qué momento de mi vida he sentido que Dios me sostenía en silencio?
Si algo dentro de ti se movió al leer esto…
quizá no es casualidad.
Quédate para recibir directo las publicaciones.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario