Hoy no es un día para entender.
Es un día para quedarte.
Hoy, en el silencio del alma, algo se revela…
no con palabras,
sino con presencia.
Hoy es Jueves Santo…
y el amor se arrodilla.
Se hace pequeño.
Se hace servicio.
Se hace entrega.
Y quizá…
lo más difícil no es comprenderlo,
sino permitirnos ser amados así.
Porque este día no habla de grandezas,
habla de cercanía.
De un Dios que no se impone…
que se queda.
Que parte el pan,
aunque sabe que será traicionado.
Que mira con ternura,
aunque sabe que será negado.
Y aun así… ama.
🌿 Preguntas de reflexión
Detente… no corras.
Este momento es para mirar hacia dentro:
¿Me cuesta dejarme amar… sin condiciones?
¿He huido del silencio donde Dios me espera?
¿A quién me está invitando hoy Dios a servir… aunque me cueste?
¿He traicionado, negado o ignorado el amor… en lo pequeño?
¿Soy capaz de quedarme… o siempre necesito entenderlo todo?
Respira…
no respondas rápido.
Deja que el alma hable.
🙏 Oración
Señor…
Hoy no vengo a pedirte nada.
Vengo a quedarme.
A quedarme contigo en este momento sagrado,
donde el amor no grita…
se inclina.
Enséñame a amar así…
sin condiciones,
sin huir,
sin medir.
Lava mis resistencias,
mis miedos,
mi necesidad de controlarlo todo.
Hazme pequeño, Señor…
para poder comprender lo grande de tu amor.
Y si hoy no sé qué decirte…
recibe al menos esto:
Aquí estoy.
Acompañate de ....
Hoy no es un día para hacer mucho…
es un día para estar.
Acompaña.
Permanece.
No huyas.
Porque en ese quedarse…
algo dentro de ti comienza a transformarse.
Y sin darte cuenta…
empiezas a orar.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario