Pedro le dice a Jesús:
“Nosotros lo hemos dejado todo…”
(Mc 10)
Y quizá esa frase también vive dentro de muchos corazones.
Porque todos, en algún momento, hemos tenido que dejar algo.
Personas.
Etapas.
Sueños.
Versiones de nosotros mismos.
Y aunque a veces fue necesario…
también dolió.
Hay pérdidas que no solo cambian la vida.
Cambian el alma.
Por eso este Evangelio toca tan profundo.
Porque Jesús no niega el vacío.
No minimiza el desprendimiento.
Pero también recuerda algo importante:
que lo que nace desde el amor, nunca termina en pérdida.
A veces creemos que cuando soltamos algo nos quedamos vacíos.
Pero muchas veces…
es ahí donde comienza el espacio para algo más verdadero.
Más libre.
Más consciente.
Más en paz.
Porque hay cosas que solo pueden florecer después de ciertos desprendimientos.
Y quizá hoy no necesitas entender completamente lo que perdiste.
Tal vez solo confiar…
en que Dios también habita los nuevos comienzos.
🌿 PREGUNTAS DE REFLEXIÓN (usa tu cuaderno espiritual)
• ¿Qué cosas he tenido que dejar en mi vida?
• ¿Qué pérdidas han transformado mi interior?
• ¿Qué espacios nuevos nacieron después del dolor?
• ¿Puedo creer que Dios también está en los comienzos inesperados?
🙏 ORACIÓN
Señor,
hay cosas que me costó soltar.
Personas, etapas, ilusiones, versiones de mí.
Y aunque algunas despedidas dolieron…
hoy quiero creer que también estás presente en lo nuevo que comienza.
Ayúdame a no vivir aferrado al pasado.
Y enséñame a confiar en los caminos que todavía no comprendo.
Amén.
“Hay pérdidas que también abren espacio para la vida.”


No hay comentarios.:
Publicar un comentario