Hay momentos en los que el corazón pide una señal.
Algo claro. Algo seguro. Algo que nos haga creer.
Como aquel pueblo que le decía a Jesús:
“¿Qué signo haces para que veamos y creamos en ti?”
También nosotros, en medio de la incertidumbre, pedimos respuestas.
Queremos entender. Queremos ver.
Y Jesús responde de una manera que descoloca:
“No es el pan de Moisés… es mi Padre quien les da el verdadero pan del cielo.”
Y luego dice algo aún más profundo:
“Yo soy el pan de vida; el que viene a mí no tendrá hambre,
y el que cree en mí no tendrá sed jamás.” (Jn 6, 35)
No nos promete todas las respuestas.
No nos ofrece un signo espectacular.
Se ofrece a sí mismo.
En medio de la oscuridad,
la luz no es una explicación…
es una presencia.
🌿 Invitación a la reflexión y oración...escribe en tu cuaderno espiritual..
Detente un momento.
Pregúntate con sinceridad:
¿Estoy esperando señales para creer…
o estoy dispuesto a acercarme a Jesús tal como estoy?
Cierra los ojos.
Repite en tu interior:
“Señor, quiero acercarme a Ti.”
Permanece ahí. Sin prisa. Sin exigencias. EL SABE.
🙏 Oración
Señor Jesús,
a veces te busco pidiendo señales,
queriendo entender todo.
Hoy quiero acercarme a Ti con sencillez.
Tú eres el Pan de Vida.
Tú eres lo que mi alma necesita.
Sacia mi hambre interior,
calma mi sed profunda,
y enséñame a confiar en tu presencia.
Amén.
Hoy no necesitas más pruebas.
Necesitas acercarte.
Porque cuando Él está…
nada falta. 🌿📖✨


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