A veces creemos
que tenemos que hacer más.
Esforzarnos más.
Cumplir mejor.
Ser distintos… para que Dios nos reciba.
Pero Jesús dice algo que rompe esa idea:
“El que viene a mí… no lo echaré fuera.”
(Juan 6)
No dice:
el que lo hace perfecto…
el que lo logra…
el que cumple todo…
Dice:
el que viene.
Así como está.
Con su historia.
Con sus dudas.
Con su cansancio.
Y eso cambia todo.
Porque muchas veces
no es que Dios esté lejos…
es que creemos
que no somos dignos de acercarnos.
Pero Jesús no pone condiciones.
No te pide que llegues resuelto.
Te pide que vengas.
Porque no se trata de perfección.
Se trata de relación.
Y en esa relación
hay algo más profundo aún:
“Yo no perderé a ninguno…”
Dios no está esperando fallas
para soltarte.
Está sosteniéndote… incluso cuando tú no te das cuenta.
Tal vez hoy no necesitas hacer más.
Tal vez necesitas confiar
en que ya estás siendo recibido.
Y permitirte… acercarte.
🌿 PREGUNTAS DE REFLEXIÓNpara ORAR
• ¿Siento que tengo que “ganarme” a Dios?
• ¿Qué me impide acercarme tal como soy?
• ¿Estoy confiando en que Él me recibe… o sigo dudando?
• ¿Qué pasaría si hoy simplemente me acerco?
🙏 ORACIÓN
Señor,
muchas veces siento
que no soy suficiente.
Que tengo que hacer más,
cambiar más,
ser distinto… para acercarme a Ti.
Pero hoy escucho tu palabra:
que no me echas fuera.
Que me recibes tal como soy.
Dame la gracia de confiar.
De acercarme sin miedo.
Y de descansar en tu amor.
Amén.
“No tienes que demostrar nada… solo acercarte.”


No hay comentarios.:
Publicar un comentario