Mateo 6, 21
“Donde está tu tesoro, allí está tu corazón.”
El corazón no es solo un órgano que late.
Es el lugar donde elegimos.
Hoy me pregunto:
¿Dónde está mi tesoro?
Porque el corazón siempre se inclina hacia lo que más ama.
Y si mi tesoro está en el ruido, el reconocimiento, la prisa…
mi corazón se dispersa.
Pero si mi tesoro es Dios,
mi corazón se aquieta.
El mundo intenta seducir el corazón.
Dios lo llama por su nombre.
Y el corazón, cuando escucha esa voz,
recuerda quién es.
2️⃣ ORACIÓN
Señor,
ordena mi corazón.
Que no se disperse en lo que brilla
pero no permanece.
Que mi tesoro seas Tú.
Que mi centro seas Tú.
Que mi latido no busque aprobación,
sino fidelidad.
Custodia mi corazón.
Hazlo sencillo.
Hazlo tuyo.
Amén.
3️⃣ PREGUNTAS DE REFLEXIÓN
¿Qué ocupa hoy el centro de mi corazón?
¿Dónde estoy poniendo mi tesoro?
¿Mi corazón está inquieto o anclado?
¿Qué necesito reordenar?


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